Caracas 19 de mayo de 2026 (Prensa Unearte).- La pintura puede convertirse en un umbral, un espacio donde la materia deja de ser únicamente color y textura para transformarse en experiencia, búsqueda y revelación. Cuando las palabras parecen insuficientes para nombrar aquello que pertenece al ámbito de lo espiritual, el arte emerge como una posibilidad para sentir lo inefable y otorgarle nuevas formas de existencia.
Bajo esa premisa, la estudiante Deborah Karissa Betancourt Toro, del Centro de Estudios y Creación Artística, CECA Armando Reverón de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Unearte, realizó la defensa de su Trabajo Especial de Grado titulado “La Pintura como Mediación entre la experiencia Humana y la Resurrección Cristiana”, desarrollado bajo la tutoría del Magister Pedro González.
La propuesta investigativa explora la pintura abstracto-conceptual como un lenguaje capaz de mediar entre la experiencia humana y la vivencia de lo trascendente, particularmente la idea de la resurrección cristiana. A través de la investigación-creación, la autora busca ir más allá de la representación figurativa, proponiendo una obra entendida como experiencia sensible y reflexiva.
La actividad contó con la presentación de la profesora Egleé López, directora de Creación de Saberes del CECA Armando Reverón, quien acompañó el proceso académico y creativo de la defensa, en un espacio de reflexión sobre la investigación artística como construcción de conocimiento sensible.
Metodología y construcción de la obra
El trabajo se desarrolló a partir de un enfoque centrado en la interpretación y la reflexión artística, donde la creación de la obra también formó parte del proceso de investigación. Para ello, la autora utilizó la práctica de la pintura como una herramienta para explorar ideas y significados, acompañando su proceso creativo con registros y anotaciones personales en una bitácora de artista.
En el análisis de resultados, la obra se construye a partir del uso de materiales terrenales como kraft y pasta casera, junto a una exploración cromática que transita de tonos asociados a la memoria y la densidad hacia colores vinculados a la luz y la apertura. Este proceso simboliza una transformación interior donde la experiencia humana es resignificada sin negar sus huellas.
Voces del jurado y cierre de la defensa. Durante su intervención, la autora expresó la intención profunda de su investigación, «mi objetivo es que el observador permita ver su flexibilidad humana a través de lo sagrado, de lo que es la resurrección”.
El jurado destacó el valor conceptual, sensible y metodológico de la propuesta y al respecto la profesora Aurora Barrios del CECA Armando Reverón resaltó la evolución del proceso creativo, “me siento muy contenta de estar aquí primero por el tema, este proceso que ella tuvo como pintora, su historia; vi todo ese trabajo desde el principio y veo esa evolución tan importante. Se ve esa sensibilidad, esa religiosidad y esos elementos gráficos”.
Por su parte, el profesor Hendrick Hidalgo del CECA Armando Reverón subrayó la solidez teórica y la potencia sensorial de la obra, «es una tesis muy buena, con una estructura robusta, muy buenos referentes teóricos para sustentar lo que tú quieres decir acerca de este tema religioso y desde el punto de vista de la praxis me parece interesante que no es la representación en sí misma de la resurrección sino que tú te vas hacia algo más sensorial, de cómo sentir y percibir el tema”, resaltó.
Entre tanto, el profesor Efraín Ugueto del CECA Armando Reverón destacó la dimensión interpretativa y contemporánea del trabajo, «no es lo mismo estar inundado de todas las cosas que te llenen y no traducir, y ella halló su propia traducción para crear y llevarlo a la palabra. Tú estás viendo al futuro de una nueva forma de entender a Dios, de entender las escrituras; le estás dando un chance a las demás personas de que esa transmisión contemporánea no está en la imagen ya revelada. Le estás dando una nueva forma de revelación”.
El tutor del proyecto y profesor del CECA Armando Reverón, Magister Pedro González, expresó su acompañamiento y reconocimiento al proceso creativo de la estudiante, «me siento honrado que me haya elegido como tutor. Lo que se está planteando es tu nuevo camino; sigue investigando, construyendo, sigue adelante”.
La jornada concluyó con la aprobación del Trabajo Especial de Grado, y la estudiante Deborah Karissa Betancourt Toro se tituló como Licenciada en Artes Plásticas, mención Pintura, consolidando así una investigación que propone a la pintura como un puente sensible entre la experiencia humana y lo trascendente, reafirmando el compromiso de la Unearte, a través del CECA Armando Reverón, con la creación de saberes desde el arte.
Texto: Daniela Barrios
Fotos: Isaac Casadiego
Videos: Laura Gómez
Prensa: Unearte_ VE






