Conversatorio sobre la Cruz de Mayo “Rogativa y Pasión”

El encuentro tuvo lugar en la sala Aquiles Nazoa del Centro de Estudios y Creación Artística Aquiles Nazoa.

Caracas, 15 de mayo de 2026.–Más que una tradición, el Velorio de la Cruz de Mayo es un símbolo de nuestra identidad, un canto a la fertilidad de la tierra y un espacio de encuentro para la creación que nos define como pueblo. En este sentido, la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Unearte, llevó a cabo el conversatorio “Rogativa y Pasión”, una actividad enmarcada en el mes aniversario de la institución y enraizada en el sentir popular venezolano.

El encuentro tuvo lugar en la sala Aquiles Nazoa del Centro de Estudios y Creación Artística Aquiles Nazoa. Bajo la ponencia del maestro Oscar Lista, la jornada buscó vincular estrechamente a la comunidad uneartista con las manifestaciones tradicionales de nuestra patria.

Durante su intervención, Lista, quien es profesor de Saberes Populares en esta casa de estudios, señaló, “Hoy nos encontramos aquí para hablar de los velorios de la Cruz de Mayo desde su originalidad en la región andina venezolana y la zona suramericana, partiendo de la chakana de origen indígena, hasta la actualidad, que abarca la vinculación con la colonización española y los procesos de descolonización”.

Asimismo, el ponente explicó que, si bien los velorios se pueden realizar a cualquier santo, el mes de mayo tiene como representación central a la cruz. A partir del 3 de mayo se celebran diferentes expresiones en Venezuela, ya que cada pueblo posee su propia manera de manifestar esta devoción.

“Esta cruz no es de muerte; es una cruz de vida que tiene que ver con la siembra y la preparación de las cosechas”, enfatizó el maestro, al recordar cómo ancestralmente, al divisar la Cruz del Sur en el firmamento, se convocaba a la siembra y posterior cosecha. Explicó además que estas ceremonias son acompañadas por diversas expresiones musicales, tales como fulías orientales, centrales y aragüeñas, aguinaldos a la cruz, cantos a capela y las infaltables décimas tradicionales.

Detrás del Velorio de la Cruz de Mayo late una historia de sincretismo y dignidad que comenzó en el siglo XVII con la llegada de los colonizadores. Al mezclarse con los ritos mágicos de las comunidades indígenas y la fuerza de la herencia afrovenezolana, la manifestación cobró una vida nueva. De acuerdo con los registros antropológicos de la institucionalidad cultural del país, este arraigo representa un verdadero acto de resistencia, el momento histórico en que el madero tradicional se transformó en un canal para venerar a la Pachamama, celebrando el ciclo de las lluvias, el florecimiento de la tierra y la abundancia americana.

Identidad, diversidad y relevo generacional. Por su parte, Lisbeth Villalba, vicerrectora del Poder Popular de Unearte, aseguró, en sintonía con estas premisas, que año tras año la universidad se convierte en un referente para conmemorar esta festividad como parte de la identidad nacional, transmitiendo a los estudiantes la trascendencia de nuestro patrimonio cultural.

“El Velorio de la Cruz de Mayo es una manifestación que se celebra a nivel nacional, manifestando la diversidad que representa a cada uno de los estados e incluso a sectores específicos de los pueblos. Cada localidad tiene una tradición y una manera particular de representar su devoción”, afirmó Villalba. Añadió que la cruz simboliza riqueza, siembra y prosperidad, permitiendo a la comunidad agradecer desde sus costumbres, rituales y símbolos específicos.

La voz estudiantil también estuvo presente en el encuentro. Jorluis Aguilera, estudiante del PNF en Educación para las Artes, mención Danzas Tradicionales, destacó el impacto de estos espacios en su formación, “Para mí, estas actividades referentes a nuestras manifestaciones culturales son de suma importancia, porque logran insertarnos en nuestras culturas y mantenerlas vivas a través del tiempo”.

Al finalizar la ponencia, se abrió un espacio de interacción donde los asistentes tuvieron la oportunidad de participar activamente compartiendo sus inquietudes, reflexiones y saberes en torno a la manifestación. El broche de oro de la actividad estuvo marcado por la emotividad y la tradición, con un cierre solemne protagonizado por cantos dedicados a la Cruz de Mayo, donde estudiantes, docentes y trabajadores unieron sus voces en homenaje al madero florido.

Unearte reafirma su compromiso institucional de seguir transmitiendo a las nuevas generaciones de artistas el valor y la profunda significación de las tradiciones venezolanas.

Texto: Jonatan Lozada
Audiovisuales: Frankmary Soriano


Últimas Publicaciones