Autoridades, personal docente, administrativo y obrero de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Unearte, se dieron cita este jueves, 22 de enero, en los espacios de la Universidad Central de Venezuela, UCV, para participar en la Eucaristía Universitaria en honor a la población civil y jóvenes militares que perdieron la vida durante el acto de guerra perpetrado por los Estados Unidos al atacar militarmente al territorio venezolano el pasado 3 de enero.

El encuentro litúrgico, que congregó a diversos sectores de la vida académica nacional, se convirtió en un espacio de profunda reflexión y espiritualidad. Durante la ceremonia, se elevó una oración conjunta por el descanso eterno de los y las mártires y por la fortaleza de sus familiares, reafirmando el compromiso de las instituciones educativas con la defensa de la vida, la dignidad humana y la paz.
Un llamado a la reconciliación y la soberanía
Haciendo eco de las palabras expresadas durante la homilía, la representación de Unearte coincidió en la necesidad de construir un país donde la prosperidad y la reconciliación sean los pilares fundamentales.
«Soñamos con un país en el que todos podamos vernos con respeto, independientemente de nuestras ideologías políticas, religión u origen social», enfatizó durante la liturgia el padre de la Parroquia Universitaria, UCV, Eduardo Soto.

La UCV sirvió como el escenario propicio para demostrar que, por encima de las diferencias, existe un futuro que debe estar «en manos de los venezolanos». En este sentido, el mensaje central de la jornada instó a los presentes a tratarse como hermanos y hermanas, rescatando el respeto a la dignidad que fue arrebatada a los jóvenes hombres y mujeres aquel fatídico 3 de enero.
Más allá de la ciencia, la humanidad
Durante la actividad, igualmente, los asistentes reflexionaron sobre el contraste entre los avances de la ciencia y la tecnología —temas en los que varias universidades públicas han destacado notablemente— y la necesidad de priorizar los valores humanos.
«Muchas veces nos admiramos de la tecnología y los avances de la ciencia, pero lo único que hace falta es que nos tratemos con respeto. Ese respeto a la vida que estos jóvenes no encontraron el 3 de enero», enfatizó el padre Soto.

Con esta participación, la Unearte reafirma su postura inquebrantable en favor de la paz y su rechazo a cualquier acto de agresión externa que atente contra la integridad del pueblo venezolano, manteniendo viva la memoria de quienes soñaron con una Patria libre y soberana.
Prensa Unearte







