Caracas, 21 de septiembre. (Prensa Unearte). Las Brigadas Artísticas de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Unearte, se desplegaron durante los últimos meses en campamentos transitorios de Caracas, donde estudiantes, docentes y trabajadores de la universidad compartieron herramientas de creación, expresión y encuentro con familias afectadas por el doble sismo.
Tras los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, la Unearte se sumó la Ruta de la Esperanza, acciones gubernamentales de acompañamiento a las comunidades afectadas por los sismos, iniciativa que encontró en el arte una vía para propiciar espacios de encuentro, expresión y contención afectiva.
A través del Vicerrectorado del Poder Popular de Unearte, encabezado por la vicerrectora Lisbeth Villalba, estudiantes, docentes y trabajadores de la universidad participaron en un despliegue sostenido, organizado en brigadas artísticas, en distintos campamentos transitorios y espacios de atención a las familias afectadas.
La propuesta parte de una premisa fundamental, el arte también forma parte de los procesos de reconstrucción. Mientras las comunidades avanzan en la recuperación de sus espacios físicos, las expresiones artísticas permiten generar momentos de encuentro, creatividad y acompañamiento, especialmente para niñas y niños que han atravesado situaciones de emergencia y desplazamiento.
Durante este despliegue, Unearte ha puesto en movimiento la diversidad de sus disciplinas y saberes. Las brigadas de Circo, Teatro, Danza, Artes Plásticas, Audiovisuales, Fotografía, Educación y otras áreas de creación han llevado sus herramientas a los campamentos transitorios para desarrollar actividades adaptadas a las necesidades de cada jornada.

En cada encuentro, el cuerpo, la imagen, la palabra, el movimiento, la música, el juego y la creación se convierten en lenguajes para compartir y reconstruir vínculos.
Arte para acompañar
Uno de los espacios visitados por las brigadas artísticas fue la Unidad Educativa Nacional República del Ecuador, donde el Teatro y el Audiovisual desarrollaron actividades desde la expresión escénica, la creación y el registro de la memoria.
La presencia universitaria también llegó a la Unidad Educativa Nacional Zoe Xiwues Silva, en la parroquia San Juan, Caracas, donde la Brigada de Danza compartió con las familias afectadas una jornada marcada por el movimiento y la expresión corporal.
En el Campamento Transitorio Kasa Minka, el 31 de julio, las Brigadas de Circo, Teatro y Artes Plásticas desarrollaron actividades dirigidas al encuentro y la recreación de los niños y familias presentes.
Por su parte, el Campamento Transitorio de la U.E.N. Francisco Pimentel recibió a las Brigadas Artísticas de Unearte en articulación con el Museo Universitario Jacobo Borges (MUJABO) y la Red de Cuentacuentos, como parte del voluntariado registrado para el abordaje psicosocial mediado por las artes dentro de la Ruta de la Esperanza.

En este espacio se integraron narraciones, música, teatro y diversas expresiones creativas, generando momentos de participación y acompañamiento para los niños y sus familias.
También estuvo presente la Brigada MoviCultura Unearte, que llevó al Campamento Francisco Pimentel un recorrido por distintas expresiones tradicionales venezolanas desde la recreación y la diversión, acercando a los participantes a manifestaciones de la cultura nacional a través del juego y la experiencia colectiva.
Una universidad desplegada en el territorio
Más que una sucesión de actividades, este despliegue representa la participación activa de Unearte en un proceso de acompañamiento comunitario en el que convergen la formación artística, el trabajo voluntario y el compromiso con las comunidades.
Cada brigada aporta desde su campo de conocimiento, pero todas confluyen en un mismo propósito, poner el arte al servicio del encuentro humano. Así, una obra teatral puede convertirse en un espacio para imaginar; la danza, en una forma de recuperar el movimiento y la confianza; el circo, en una oportunidad para jugar; las artes plásticas, en un lenguaje para crear; la fotografía y el audiovisual, en herramientas para preservar la memoria; y la narración, en una puerta para compartir historias y emociones.
El trabajo desarrollado durante estos meses evidencia, además, el carácter multidisciplinario de Unearte y su capacidad para llevar la formación artística más allá de sus espacios académicos, hacia los territorios y comunidades que requieren acompañamiento.
La participación de docentes, estudiantes, trabajadores y voluntarios ha permitido construir jornadas en las que la universidad se encuentra directamente con las comunidades, compartiendo conocimientos, sensibilidad y herramientas de creación.

Durante estos últimos meses, estudiantes, docentes y trabajadores de Unearte han llevado a la institución fuera de sus aulas para poner el conocimiento artístico al servicio del encuentro.
Porque reconstruir también significa recuperar la alegría, volver a jugar, contar una historia, bailar, crear algo con las propias manos y sentir que todavía existen espacios para imaginar. En cada campamento, las brigadas Uneartistas dejaron algo más que una actividad, dejaron un instante de encuentro.
El recorrido las Brigadas Uneartistas en la Ruta de la Esperanza, dejó como resultado una experiencia donde el arte se hizo presencia, acompañamiento y memoria, demostrando que sus lenguajes también pueden abrir caminos de encuentro en medio de la adversidad. En cada niño, en cada familia y en cada espacio compartido quedó la huella de una universidad que eligió estar presente desde aquello que mejor sabe hacer: crear, acompañar y transformar a través del arte.
El arte sana, une y transforma.
Texto: Daniela Barrios
Fotos: VPP






