Caracas, 13 de junio de 2026 (Prensa Unearte). – La sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño se vistió de gala para presentar el concierto en homenaje a Modesta Bor titulado «Resuena la música de las mujeres hoy y siempre». Esta propuesta atemporal, llevada a cabo por el Ensamble Contemporáneo de Caracas, formó parte de la programación especial por el centenario de Modesta Bor en el marco del Festival Nacional de Coros, un evento de envergadura nacional del cual la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) se honra en participar de forma activa como una de las sedes organizadoras.
El encuentro musical contó con la presencia del ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, así como de otros ministros del gabinete Ejecutivo, autoridades de la Compañía Nacional de Música y representantes del sector cultural y académico, quienes reafirmaron el compromiso conjunto con la visibilización, investigación y salvaguarda de la creación artística nacional y continental.
La propuesta del Ensamble, una iniciativa novel de la Fundación Teatro Teresa Carreño bajo la dirección artística de Vicente Moronta y la dirección musical de José Ricardo Pacheco, irrumpió con un carácter profundamente vanguardista. El performance inició con un proceso experimental donde los músicos ejecutaron sonidos utilizando papeles de reciclaje, transitando a lo largo de la tarde por diversas texturas sonoras, efectos vocales e instrumentales, distribuyendo estratégicamente a los ejecutantes en diferentes espacios del escenario para envolver al público en una experiencia acústica única.
Modesta Bor: El espejo de la labor docente y formativa. Para la Unearte, la figura de Modesta Bor no solo representa una cumbre de la composición latinoamericana, sino un espejo de los valores pedagógicos, la rigurosidad académica y la ética social que se imparten en nuestras aulas. Bor encarna la herencia de una maestra comprometida con la formación de nuevas generaciones, un principio que resuena con los Programas Nacionales de Formación (PNF) de nuestra institución.
El repertorio abordó de manera magistral la fusión de la herencia del siglo XX con la actualidad. El exigente programa entrelazó piezas para piano solo de la maestra Modesta Bor como Sarcasmo N° 6, Sarcasmo N° 7 y la Fuga N° 3 —ejecutadas con maestría por la pianista Nadeztha Hernández y los pianistas invitados Claudio Rubera y Oscar Bustamante— junto a su célebre Cuarteto para Cuerdas (1957) e Imitación serial (1974), demostrando el ímpetu modernista que adquirió durante su formación académica internacional en la URSS y que luego transmitió en las aulas venezolanas.
Asimismo, el concierto construyó puentes intergeneracionales al incluir un estreno mundial y diversos estrenos en el país. Destacó de manera especial la obra Terrestre (2002), de la consagrada y fallecida compositora finlandesa Kaija Saariaho, interpretada por primera vez en Venezuela. El programa, defendido por un cuerpo de destacados instrumentistas del ensamble como Gabriela Linares, Wilber Herrera, Stefany Ravelo, Ester Román, Rafael Romero y Aquiles Hernández, entre otros virtuosos, incluyó además creaciones de vanguardia de autoras como Sofia Gubaidulina, Graciela Paraskevaídis, Blanca Estrella de Méscoli, Tania León, y las seleccionadas por convocatoria abierta: Evelyn Vega, Melissa Vargas, Paula Piñeiro y Marisol Gentile.
Inclusión y rigurosidad en la escena contemporánea. Por su parte, Vicente Moronta, director de música contemporánea del Teatro Teresa Carreño y director artístico del Ensamble Contemporáneo de Caracas, reflexionó sobre la necesidad de profundizar en el conocimiento del catálogo de la maestra Modesta Bor, rompiendo los esquemas tradicionales de su difusión y vinculándolo directamente con la excelencia que se promueve en los espacios de especialización artística.
»Es muy importante que se hagan los festivales de coro y también se reconozca el trabajo de esta compositora en el plano de otro tipo de instrumentación. Modesta Bor no solo compuso para coros, que es una labor muy importante que ella hizo, sino que su trabajo hacia el piano y hacia otras formaciones como los cuartetos de cuerda tuvo mucha importancia. De hecho, una de sus principales obras —si no la más importante— es un poema sinfónico llamado Genocidio, que es para orquesta de gran formato».
Moronta también enfatizó en el sentido social de este tipo de montajes, que se vincula a la visión uneartista de democratizar el arte sin sacrificar la rigurosidad:
»Para nosotros es importante incluir a los sectores populares y a las mayorías nacionales en este tipo de actividades, pero con calidad. No basta solo con incluir, diversificar y socializar este tipo de experiencias, sino que tiene que tener un altísimo nivel».
Este magistral despliegue de experimentación, academia y compromiso social no solo rindió honores a la memoria de la maestra Modesta Bor, sino que consolidó las bases de una política cultural transformadora.
Texto: Jonatan Lozada
Fotografía: Isaac Casadiego
Audiovisual: Laura Gómez
Prensa: Unearte_ve







