Caracas, 3 de junio de 2026 (Prensa Unearte). – «Platos», la emblemática obra de Lali Armengol que aborda de forma no convencional la opresión y la liberación de la mujer frente al patriarcado, regresó a las tablas este miércoles 3 de junio. La pieza fue retomada por las estudiantes del Programa Nacional de Formación en Teatro de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), como parte de su esperado montaje especial de egreso.
La producción, dirigida y versionada por Jericó Montilla, se presentó a casa llena en la Sala Horacio Peterson del Centro de Estudios y Creación Artística (CECA) Aquiles Nazoa, en Caracas. Ante la masiva afluencia de público, la demanda superó las expectativas: la función planificada terminó duplicándose, demostrando la vigencia de esta pieza clave del teatro feminista venezolano, estrenada en 1993 en el Teatro de la Ópera de Maracay bajo la dirección de su propia autora.
El elenco integrado por las jóvenes Fadua De La Hoz, Mariana Paraliticci, Sther Marcano, Génesis Oropeza y Kristhin Carmona, da vida a arquetipos sociales como la Mujer Árbitro (la represión normativa) y la Mujer del Largavistas (la resistencia crítica). Alineada con el feminismo contemporáneo, «Platos» descompone las estructuras de dominación invisibles en un rito de aproximadamente 60 minutos donde el destino doméstico finalmente se fractura.
La pieza estructurada en escenas de lenguaje fragmentado y corporal, transita la distancia exacta entre el silencio y la rebelión. A través de la historia de Magda —desde su infancia sumisa hasta una adultez asfixiada por su esposo Esteban—, la puesta en escena utiliza la intimidad de un espacio cerrado para re-significar el hogar. Elementos cotidianos como una mesa o platos se transforman en símbolos de servidumbre, conflicto y rebelión.
“El montaje fue bastante riguroso y comprometido desde todas nuestras compañeras ya que estamos tocando temas muy fuertes, muy serios como son el maltrato hacia la mujer, la dominación masculina hacia la feminidad y el maltrato en los hogares. Quisimos plasmarlos de una manera artística, pero que al mismo tiempo nos lleve a la reflexión”. expresó Fadua De La Hoz.
Abordar lo innombrable. Para la directora Montilla es vital que las nuevas generaciones de actrices confronten estas temáticas, pues retratan una realidad estructural que asedia diariamente a Latinoamérica desde hace mucho tiempo.
“Es sumamente valioso que, desde el inicio de sus caminos profesionales, ellas se atrevan a hablar de estos temas tan complejos que a menudo operan como tabúes sociales”, señaló, al tiempo que consideró crucial que arranquen sus carreras con un norte claro, no desde la fragilidad de un teatro complaciente o sin propósito, sino desde la convicción y la responsabilidad social que tienen los artistas de abordar temas sensibles y contundentes.
Este diálogo intergeneracional no es fortuito. La propia Armengol ya había expresado en 2006, en una entrevista para la Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, su profunda admiración por el trabajo de dirección de Montilla y su mirada sobre Platos junto al grupo Teartes.
Para este jueves, a las 3:00 p. m., se tiene prevista una nueva función en la Sala Horacio Peterson. La cita contará, además, con un honor excepcional: la mirada y el aplauso en primera fila de su creadora, la maestra Lali Armengol.
Texto: Prensa Unearte
Fotos: Isaac Casadiego
Audiovisual: Laura Valentina Gómez






