Laboratorio sonoro y su tributo a la música criolla resonó en el posgrado de la Unearte

La experimentación melódica: aportes creativos a las músicas populares contemporáneas venezolanas desde la mirada autobiográfica fue el título de la tesis presentada y aprobada en el Doctorado de Artes y Culturas del Sur de esta universidad

(Caracas, 30 de octubre de 2026).- Pensar la música desde el Sur para romper con la hegemonía narrativa eurocentrista requiere nuevas herramientas y horizontes creativos para nuestros compositores e intérpretes. Por ende, son noticias alentadoras cuando desde la academia se realizan aportes en esta vía que tributan a la salvaguarda y enriquecimiento del patrimonio musical venezolano.

Así, en la mañana de este viernes 30 de octubre, en la Sala de Reuniones del Vicerectorado Académico de la Universidad Experimental de las Artes —ubicada en el edificio Santa María, en Bellas Artes, Caracas—, fue defendida la tesis doctoral La experimentación melódica: aportes creativos a las músicas populares contemporáneas venezolanas desde la mirada autobiográfica.

La presentación estuvo a cargo del investigador y docente Manuel Orlando Barrios Torrealba para optar al título de doctor en Artes y Culturas del Sur, programa de estudio avanzado dictado por esta casa de estudios. El trabajo fue aprobado unánimemente y el jurado recomendó “altamente su difusión”, pues “el tejido de su discurso construye de modo claro y consistente la categoría central del arrojo, en una estructura epistemometodológica que deja líneas abiertas al conocimiento de los procesos de liberación estética en la improvisación”.

“Se trata de una investigación situada, que parte del lugar de enunciación de su doctor (San Agustín, Caracas), lo que le da una profunda identidad. Se interrelaciona con múltiples campos de saberes”, expresó el jurado calificador, conformado por los doctores Inés Feo La Cruz, Noemí Frías Durán y Andrés Felipe García Torres, este último en calidad de tutor.

Barrios Torrealba, destacado saxofonista, compositor y profesor del Centro de Estudio y Creación Artística Modesta Bor, señala que su tesis doctoral busca expandir el horizonte creativo de las nuevas generaciones y proponer nuevas formas metodológicas, descoloniales, desde la música y, específicamente, desde la innovación melódica.

“Es un trabajo que va también desde lo que ocurre con la improvisación, desde el aspecto físico hasta el aspecto melódico, teórico, musical, y también la creación y la producción musical. A lo largo de estos estudios hice varios discos y, además, todo ese proceso culmina con la creación del Himno de Caracas”.


Arrojo e improvisación

El autor estructura su tesis en cinco capítulos —Música y recuerdo, El viaje, Las tensas cuerdas del pentagrama, Expansiones creativas y Música para la vida—, donde profundiza en el arrojo como la expresión del acto creador convertido en acción intuitiva, que involucra al artista con su entorno de una forma espiritual y absoluta.

“Es el salto de la herencia y el entorno popular tradicional hacia la autonomía creativa y la apropiación vanguardista. Une el conocimiento del pasado con el presente y asumiendo los riesgos en apuestas al futuro. El fenómeno sonoro resultante surge del cuerpo sintiente y situado del músico”.

Asimismo, destaca que la improvisación musical se presenta por capas (primaria, narrativa y fractal). En esta última, el músico —concebido como un sujeto arrojado a la existencia sonora en tiempo real— canaliza los fenómenos físicos y la conciencia biológica para transformarlos en arte. La capa fractal, en particular, se caracteriza por la urgencia del caos en la ruptura con el canon academicista: el creador se arroja al universo del devenir del sonido puro, donde la urgencia del instante decide el rumbo de la obra.


Contar la música desde nuestra historia

El autor sostiene que la música popular venezolana posee una vanguardia teórica viva en nuestras propias historias, la cual debe ser contada. De allí radica la profunda relevancia de los estudios orientados a este fin.

“El diálogo transdisciplinario permite al arte dejar de ser una forma de expresión estética personal para transformarse en una herramienta de investigación y generación de conocimiento. Los artistas populares contemporáneos operan como investigadores utilizando metodologías diversas para crear obras que proponen nuevas lógicas cognitivas”.

Actualmente, la Unearte ofrece estudios avanzados de cuarto nivel —especializaciones, maestrías y doctorados— a través de sus programas nacionales de formación avanzada en Artes y Culturas del Sur e Historia, consolidándose como un bastión para el pensamiento crítico y la creación artística desde nuestra identidad.

Últimas Publicaciones